La odisea de conseguir un HTC One

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Querría presentarles la odisea personal que estoy sufriendo como consumidor para conseguir el nuevo, y aparentemente genial, HTC One.

Ya hace meses que se descubrieron los primeros detalles de aquel interesante portaviones que HTC se proponía presentar. Los rumeros fueron continuados alrededor de aquel cuerpo de aluminio que contenía lo último de la marca taiwanesa. Todos queríamos verlo, todos deseábamos tocarlo y, muchos de nosotros, nos disponíamos a obtener uno de ellos cuando todo comenzó a demorarse.

En el ya pasado Mobile World Congress de Barcelona los grandes empresarios tuvieron la oportunidad de interactuar con este dispositivo. Elegido entre los asistentes como el mejor smartphone del momento, superando al Sony Xperia Z, acabó el congreso llamado a ser el rival del futuro Samsung Galaxy S4.

El S4 se presentó, y el interes por él creció en mi. Pero, aún así, al observar el ‘continuismo’ aburrido de la saga Galaxy, decidí obtener el HTC.

Tras casi un mes esperando su llegada a España, y después de ver como algunos compañeros ya lo obtenían en otros países, corrió la noticia. “El HTC One se retrasa en España por problemas de producción en su revolucionaria cámara de UltraPíxeles”. Había que esperar hasta mediados de Abril.

Movistar hizo finalmente la presentación del ONE, dando a conocer los detalles de su puesta a la venta (a 27,85 euros IVA incluído a 24 meses sin intereses). Pero nada cambiaba, la odisea continuaba hasta, mínimo, principios de Mayo.

Después de mis contínuas e incesantes llamadas al 1004, dónde nadie parece conocer el modelo, me dispuse a ir al ‘meollo’ de la cuestión; fuí a la sede central y comercial de Movistar en Barcelona, su tienda de Plaza Cataluña, con la esperanza de obtener respuestas.

La tienda estaba paralizada aquel día, todo y todos se centraban en el peor enemigo del HTC One, el Samsung Galaxy S4, que ya estaba a la venta. La tentación por aquel móvil presentado entre globitos de colores aumentaba, pero ese no era mi objetivo, no podía caer en la trampa, yo buscaba el HTC One.

Logré hablar con un comercial honrado al que le pude sacar, textualmente, unas palabras que aniquilaron mis esperanzas; “No tenemos conocimiento de la futura venta de ese móvil. NI tan siquiera hacemos reservas. De la misma manera que sabemos desde hace 15 días que hoy salía el S4, no tenemos ni idea del HTC One”.

Estuve a punto de decaer. Nadie sabía nada sobre el HTC One a una semana de su puesta en venta. Y el S4 estaba allí, a mi alcanze, al alcanze de todos, reflejando la pérdida de ventas que habrá tenido HTC con este trato a los consumidores, que si no se mantienen fuertes, se decantarán por el S4 en cuanto lo vean.

Os seguiré informando hasta que el Ulises de mi historia llegue a las costas de Grecia…

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